miércoles, 31 de diciembre de 2008

“… soy un solitario” (Unamuno)


(Imagen tomada de Wikimedia)

Sé que Tolico hubiera preferido que hoy nos refiriéramos a ese segundo extra que viviremos, al reloj de la Puerta del Sol, a las uvas…, pero no puedo evitar recordar que tal día como hoy de hace 72 años fallecía de pena en Salamanca don Miguel de Unamuno. Don Miguel, el que rogaba a las piedras de la ciudad: “Decid que he sido”. Don Miguel, aquel abuelito que no dudó en enfrentarse al sistema espetándole: “Vencer no es convencer, y hay que convencer, sobre todo”. Don Miguel… Maestro, ¡nuestra pleitesía!

martes, 30 de diciembre de 2008

En torno a la piratería y a la ingratitud

—Resulta increíble, Manoliño, que la vida haya evolucionado tan poco en algunos aspectos en los últimos quinientos años.
—Contigo, Tolico, debo ser cauto, que, en muchas ocasiones, ignoro por dónde vas a tirar.
—¿Es entendible que en pleno siglo XXI siga pujante la piratería?
—Por desgracia, colega, la piratería continúa viva no sólo en el mar, sino también en todo ámbito de actividad al que dirijas la mirada; y no desaparecerá mientras el ser humano no sufra la profunda catarsis a que está llamado desde toda la eternidad.
—¡Bien por los chinos! Y tú, Manoliño, que has estado en Cee recientemente, ¿viste el Ara Solis?
—¿Estás tonto, colega? Tendré que impedir que curiosees mis notas. El Ara Solis es ya un mito, un supuesto templo de la fertilidad ubicado en el promontorio Nerio, en Fisterra o tal vez en Touriñán.
—¡Qué picajoso! Pero si yo me refiero al buque Ara Solis que durante 25 años prestó inestimables servicios en la Costa de la Muerte, salvó decenas de vidas como consecuencia de varios naufragios y hoy se pudre abandonado en un astillero ceense. ¡Qué ingratos sois los humanos, Manoliño!

lunes, 29 de diciembre de 2008

Dos, ¿mejor que una?

—¿A que la cantidad de masa cerebral es elemento fundamental para determinar la capacidad de un animal, Manoliño?
—En buena medida, Tolico. ¿Acaso no te sientes suficientemente despabilado? ¿No te plantearás agrandar la cabeza?
—No te chotees, que ésa no debe de ser una intervención nada fácil. Y digo yo: ¿a que un procesador de doble núcleo en un ordenador trabaja de modo más eficiente que uno sencillo?
—Con esa intención los instalan en los ordenadores de última generación, pero no le veo la relación.
—¡Qué vas a ver si no piensas! Lo que necesitas es una segunda cabeza. Con dos cabezas doblarías la masa encefálica y, como consecuencia, pensarías el doble. Para mi próxima vida, pido ser bicéfalo, como el cordero con dos cabezas que acaba de nacer en Cisjordania o la tortuga Tom y Jerry.
—El inconveniente, Tolico, radicaría en que las cabezas, en lugar de sumar sus capacidades, tirasen cada una por su lado.

domingo, 28 de diciembre de 2008

“La vida […], una calle de sentido único”

Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia delante.
Agatha Christie