jueves, 14 de febrero de 2008

El arte, a la palestra

—Querido Bartolo: directos al grano…
—¿Qué dices, Manoliño?
—Intento que no distraigas a nuestros lectores…
—¡Coartas mi libertad! ¿Qué digo? Intentas coartar mi libertad, y sabrás que no me dejo.
—¿Puedo continuar? Pues bien, los medios de comunicación nos ofrecen hoy dos caras de una misma moneda en torno a manifestaciones artísticas, o al menos supuestas manifestaciones artísticas.
—¿Supuestas? No me gustas nada, Manoliño. Si escribes supuestas es porque dudas que merezcan tal calificativo. Sé serio, colega, y vayamos a las fuentes. ¿Qué es arte para la Real Academia Española?
—¡Increíble! No sé cómo te las ingenias, pero siempre acabas llevando la batuta del post. Para la RAE, arte es la “Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros”.
—Esa definición, ¿despeja tus dudas? Hace unos días, nos referíamos a los Beatles. Ve a tu prehistoria personal y recuerda qué se decía de los melenas de Liverpool: que parecían perros ladrando, y hace tiempo que fueron canonizados como clásicos. El concepto artístico, como casi todo, resulta mutable, pero, ¡continúa!
—Me obligarás a prescindir de tu colaboración, Tolico. Prosigo. En el centro de Murcia, formando parte del Proyecto de Arte Contemporáneo, se exhibe La Montaña de Escombros. La obra es el resultado de demoler una casa y apilar sus escombros. Los vecinos del entorno, en general, están hasta el moño víctimas de las incomodidades que les genera.
—¿Y la otra cara de la moneda, Manoliño?
—Viajemos a Londres. Dentro de unos días se abrirá al público una exposición de Lucas Cranach y, para darla a conocer, los organizadores diseñaron un cartel que incluye la reproducción de una imagen del artista “muy hermosa y sugerente” según criterio de la Royal Academy. En realidad, un inocente desnudo de hace 500 años. Pues bien, el metro londinense rechazó la publicidad de la exposición para “no ofender a nadie”.
—Decididamente, estamos de atar, Manoliño.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

buenos dias,me llamare intrusa porque eso me considero en este vuestro blog,ayer cogi la direccion del Pais y estaba deseando llegar a casa para entrar,me ha parecido lo que poco que he leido genial,divertido y fresco,aunque me pierdo un poco entre la relacion entre bartolo y tu pero prometo ponerme al dia,se que no es vuestro problema pero me tengo que presentar dntro de una semana a una oposicion,a mis años,excelente cosecha del 72 y estoy de los nervios,ésto unido al curro,enfermera de urgenciass,hace que esta mañana fuese horrible para mí pero habeis conseguido que me ria y vaya algo más alegre a enfretarme a mis 24 horas,prometo seguiros y dejare de ser intrusa y me ire cambiando mi apodo a mediada que vayamos avanzando.Geacias

Anónimo dijo...

Ánimo en esa oposición. Nunca es tarde para lo que uno quiere y lucha. Perdona que te dé ánimos sin conocerte, pero seguro que si has entrado en este maravilloso blog seguro que conoces de algo a la interesante persona que lo publica. Saludos Manoliño.

Manuel Ríos dijo...

Estimada Intrusa: Tu intervención no sólo arrancó una sonrisa a Tolico sino que hasta le levantó el ánimo. Gracias por entrar y por tus palabras: no sabes cuánto estimulan al escribiente. Agota esta semana previa a la oposición, corona el objetivo y después, si te viene bien, aquí nos encontrarás.
Por su parte, Tolico frunce el ceño al leer el piropo que Anónimo dirige a Manoliño. Recuerda, Anónimo, que la estrella es el colega.
Gracias a los dos.