jueves, 13 de marzo de 2008

Extravagancia humana y responsabilidad animal

—Querido Manoliño: ¡Me encanta el título! Seguro que vuelvo a dar caña…
—Repórtate, Tolico, serénate e iniciemos la reflexión de hoy. ¿Qué responderías si te digo que existen agencias matrimoniales para perros?
—¿Has fumado, por fin?
—Agencias que te permiten adoptar un perro, cruzarlo, socializarlo…
—Definitivamente, extravagancias.
—Prosigo. ¿Y qué dirías de una mujer que pagase a la universidad Nacional de Seúl 150.000 dólares para que le clonen a su Pitbull muerto?
—¿Cuánto son 150.000 dólares? Debe de ser una auténtica fortuna.
—¿Continúo, colega? Un tarado que se autoproclama artista quiso vivir la experiencia creadora de dejar morir de hambre y de sed a un pobre perro callejero al que ató a la pared de la galería en que exponía.
—¿Es que nadie visitaba la exposición? Deja que me transmute en la Reina de Corazones de Alicia para poder ordenar que corten la cabeza a tanto descerebrado. ¡Y yo, prometiéndomelas felices! ¿Hemos terminado?
—Por supuesto que no, Tolico. Yo, que sé de ese inmenso corazón tuyo que se te sale del pecho, no podía dejarte tan mal sabor de boca.
—Anda, pon ya la guinda, Manoliño.
—En Nueva Zelanda, un delfín salva a dos ballenas de una muerte segura.
—Una vez más, colega, la naturaleza y sus animales irracionales nos muestran el camino y nos dan ejemplo y testimonio de su responsabilidad.

4 comentarios:

Viajero dijo...

El reconocimiento es siempre nuestro, muchas gracias. Le seguimos porque usted nos atrae con sus líneas cada día aportando nuevos comentarios siempre curiosos e interesantes.

Un saludo, Viajero.

Anónimo dijo...

Yo también tengo una mascota y haría el pino por ella si me lo pidiera. Pero no sé hasta donde sería capaz de llegar si me sobrara el dinero. Quizá sea una cuestión de soledad y
Cuando tienes una economía desbordante pues llegas a ciertas excentricidades, no sé, a lo mejor, yo también lo haría.
Descubrí vuestro blog hace unas semanas, e visto todos desde el principio e incluso los comentarios y me divierto mucho, gracias.

Anónimo dijo...

Estoy impresionada con la noticia (y la imagen) del perro muerto de inanición en una supuesta instalación "artística".Eso no es arte, es maldad gratuíta. Este tipo de noticias son de las que no le dejan a una dormir tranquila. Sigo su blog y creo que los temas que elige tienen interés y denotan sensibilidad. Babel.

Manuel Ríos dijo...

Ante todo, gracias a los tres. Conocer la percepción y el sentir de nuestros amigos lectores resulta gratificante.

Viajero, una vez más, deja constancia de su exquisitez.

Entreveo en las palabras de "Anónimo" una realidad habaitual: a menudo, las mascotas captan y acaparan la atención y el cariño de sus compañer@s —que no dueñ@s— porque son capaces de entregarse y de querer como no lo hacemos los humanos con nuestros congéneres. Ahora bien, aceptando que cada persona tiene libertad —faltaría más— para disponer de su patrimonio, las extravagancias y excentricidades, cuando menos, chocan.

Y a Babel le decimos que el caso del perro muerto de inanición supera el nivel de maldad para situarse en el grado de crueldad, y debiera ser perseguible de oficio.