viernes, 7 de marzo de 2008

Las palomas venecianas o el color del cristal

—Querido Tolico: si te digo paloma, ¿qué viene a tu cabeza?
—¡Paz!
—Bien, ¿y si te digo Venecia?
—¿Volamos a Venecia, Manoliño? Ya sé que no, que sólo es una pregunta, pero, ¡cómo me gustaría viajar a Venecia! Por un momento, déjame que sueñe. Cierro los ojos y pienso en la ciudad Patrimonio de la Humanidad, una ciudad formada por más de cien islas unidas por cuatrocientos puentes, una ciudad cruzada por 150 canales, la cuna de Marco Polo, de Vivaldi, de Tiziano…
—Despierta, mi bien, despierta, o crearás en mí el deseo irrefrenable de conocer la que para Napoleón es la plaza más bella de Europa…
—¡San Marcos! Por favor, Manoliño, no me pongas la miel en los labios. Y, siendo serios, ¿qué relación existe entre la paloma y Venecia?
—Pues que cada dos o tres venecianos conviven con una paloma.
—¿Tantas palomas cobija la ciudad?
—Sí, Tolico, y esa superpoblación se debe al desaforado crecimiento que experimentan, crecimiento debido a la facilidad con que se proveen de alimento.
—Pero, yo sé que las palomas son un auténtico azote para las ciudades monumentales…
—Efectivamente, colega. Las más de 100.000 palomas venecianas generan cada día una tonelada de excrementos que dañan gravemente los monumentos de la ciudad, que suponen un riesgo serio de enfermedad para niños y ancianos y que merman gravemente las arcas municipales cuando intentan hacer frente a unos seres con tan buena imagen popular.
—Sí, porque, según la tradición bíblica, Manoliño, la paloma regresa al Arca con una rama de olivo en el pico informando a Noé de que ha descendido el nivel de las aguas.
—Probablemente, Picasso se inspiró en esta simbología cuando trazó el perfil que universalmente representa la paz.
—A la vista de los hechos, sería comprensible que los venecianos profesasen poco afecto a sus palomas.
—Querido Tolico: no es en vano que, hace un siglo, Campoamor advirtió que “Todo es según el color / del cristal con que se mira”.

2 comentarios:

Olivo dijo...

Es cierto que se ha homenajeado en muchas ocasiones a la paloma, tanto en literatura como en pintura, e incluso, en muchas composiciones musicales se la utiliza para expresar un sentimiento, La Paloma de Alberti tantas veces versionada por distintos intérpretes, Paloma Herida, Paloma Brava, Paloma Triste, Paloma Negra, Gavilán o Paloma, Cucurrucuco Paloma etc. Pero, también es verdad que sería de agradecer carecieran de ciertos estímulos fisiológicos, de esta forma su símbolo espiritual y pacífico las haría perfectas.
Estoy segura que a Bartolo y a sus “adjuntos” les encantaría volar hasta Venecia, aunque ya lo hicieron a Wroclaw que es también llamada “la Venecia de Polonia”, y “cuenta con una importante universidad que aporta juventud e iniciativa cultural a la población”. Justo allí, se encuentra el mayor tesoro que los “adjuntos” de Bartolo pueden tener.
El abrazo y el beso mas grande del universo para ese tesoro que esperamos con tanta impaciencia. La lavadora, incluso, con entusiasmo.

Viajero dijo...

Sr. Manuel Ríos, le sigo como siempre y no solo sus artículos,
también los comentarios que hacen a sus textos y percibo un ambiente familiar que envidio.
Un saludo.
Viajero.